Pequeños calefactores, ese punto de calor que hace falta en tu casa

Existen multitud de situaciones en las que puedes necesitar un pequeño calefactor extra y no tienes claro con cual quedarte. En Soutelana Cocina y Electrodomésticos sabemos que puede ser un tanto lioso decidirte ya que, con el paso del tiempo, se han ido sumando más y más novedades a la lista de pequeños radiadores (ver catálogo). Los hay de gas butano o de queroseno, como antaño, o eléctricos, que son una opción muy demandada desde hace ya algún tiempo. Dentro de esta categoría es conveniente distinguir entre termorradiadores, calefactores de aceite, o de convección.

Radiadores, calefactores de aceite y halógenos

Pequeños calefactores en el escaparate de nuestra tienda

Pequeños calefactores, ese punto de calor que hace falta en tu casa

Para que sepas las principales recomendaciones sobre cada uno de ellos, te dejamos un pequeño resumen.

Empezaremos por los eléctricos por ser el grupo más numeroso y con más variedad. En todos los casos, te encontrarás con que el consumo eléctrico es algo elevado, pero, por suerte, algunos de ellos son elementos que están pensados para estar largas horas enchufados, sino para casos puntuales.

Los termoventiladores

Son los más pequeños del mercado y destaca su gran potencia. Nosotros ponemos de ejemplo un uso: salir de la ducha sin quedarse helado. Es por su gran capacidad para calentar en poco tiempo estancias pequeñas. Suben la temperatura en un chascar de dedos. Otra de las ventajas son sus precios. La gran mayoría no supera los 30 euros. La desventaja es el consumo, puesto que necesitan gran potencia, y la capacidad, puesto que el método del aire caliente para grandes estancias es poco efectivo.

Lo recomendamos para: caldear una habitación antes de meterte en cama, o elevar la temperatura del baño, u otra pequeña estancia en la que se estará un rato. Es muy frecuente que se use en los cuartos de cambiador, en donde se va a cambiar el pañal o bañar a un bebé para garantizar una temperatura agradable en momentos concretos.

Termoconvectores

El método del termoconvector es casi idéntico al del termoventilador, ya que se basa en la emisión de aire caliente. El problema es que se trata de un aparato más grande. Esto hace que pueda ser útil para abarcar estancias más amplias , pero resta operatividad en las ‘operaciones relámpago’. Sin embargo, el calor se propaga rápido y las dimensiones del aparato permiten un uso más continuo. En el lado negativo de la balanza está su tamaño, que hace más complicado cambiarlo de cuarto, y el consumo, aunque este es inferior al del caso anterior, generalmente.

Lo aconsejamos para: mantener encendido y conservar la temperatura en dormitorios o estancias medianas. Es silencioso, por lo que permitirá el descanso sin crear molestias.

Los calefactores de aceite

Se trata de un radiador convencional que funciona con electricidad. Alcanzan temperaturas confortables y no calientan demasiado la superficie por lo que se pueden usar sin riesgos en dormitorios o salas de tamaño medio. Los hay de distintos tamaños, por lo que se adaptan más fácilmente a las dimensiones de las estancias. El inconveniente es que no son tan inmediatos como los calefactores de aire, sino que alcanzan progresivamente la temperatura demandada. Son otros de los aparatos de mayor consumo eléctrico, pero permiten pequeños trucos como el apagado al alcanzar una temperatura concreta, puesto que tampoco se enfrían automáticamente, sino que mantienen durante cierto tiempo el calor.

Lo aconsejamos para: todo tipo de salas en las que se quiera conseguir un ambiente cálido a medio plazo y conservarlo un tiempo después de haber desenchufado.

Lo desaconsejamos para: casos en los que se precisa un resultado inmediato, ya que necesita unos minutos para alcanzar la temperatura óptima.

Los calefactores halógenos

Podrían situarse junto a los termoventiladores en cuanto a tamaño y consumo. Son fáciles de cambiar de habitación y emiten una fuente de calor fuerte y directo. El calor proviene de los infrarrojos emitidos por dos o más tubos halógenos.

Lo aconsejamos para: calentar a una persona o grupo en una sala grande, puesto que focalizan el calor y este no se ‘pierde’.

Estufa de gas. No depende del sistema eléctrico

Estufa de gas, una opción que sigue teniendo demanda

Las estufas de gas

Son la clásica estufa que funciona con una bombona de gas butano y que, aunque se hayan introducido muchas novedades en el mercado, nunca ha dejado de venderse. No depende de la electricidad y no generas consumo eléctrico, y esa puede ser una gran ventaja con respecto a las demás, en especial, si la vamos a emplear en una zona en donde se generan cortes en el suministro. La desventaja es la dependencia de las bombonas, que tampoco son siempre económicas y la emisión de gases. Deben usarse siempre en cuartos bien ventilados. En cuanto a la potencia calorífica, es muy aceptable y el rendimiento es bueno en estancias grandes.

Lo aconsejamos: especialmente para salas o cuartos bien ventilados y de dimensiones grandes.

Las estufas de queroseno

Otro de los modelos independientes de la electricidad es el de estufa de queroseno. A igual que la de butano, es un clásico que no necesita mucha explicación. Los nuevos modelos incluyen termostatos y detectores de emisiones para prevenir los problemas derivados de la mala combustión. Según el tamaño, se recomiendan para distintas superficies, aunque, por lo general están pensados para superficies grandes. El calor se produce de inmediato y desaparece en cuanto se apaga la máquina.

Lo recomendamos para: grandes salas, espacios comerciales o locales sociales, por su gran capacidad.

Lo desaconsejamos si: vas a ir rotándolo en varias estancias, dado que es más pesado que otros modelos.

Hasta aquí nuestro primer repaso a los calefactores, pero en esta ocasión no es una despedida, sino que retomaremos el tema, ya que solo hemos tratado los pequeños calefactores portátiles. Si lo que necesitas es cambiar los radiadores de toda la casa, tienes una cita con nuestro próximo post, en el que hablaremos de termorradiadores eléctricos, acumuladores, placas radiantes e incluso de calefacción para el exterior.

Si no puedes esperar, ya sabes que estamos a tu disposición haciendo click aquí.

 

 

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