Cocina de gas, por qué siguen siendo protagonistas de la casa

Si hubiese que elegir un ‘dinosaurio’ en el mundo de los aparatos de cocina y apostar por su extinción, hace unos años, nadie dudaría en señalar a la cocina de gas.

Es cierto, la aparición de las placas de inducción en primer lugar y de sus ‘hermanas’ baratas, las vitrocerámicas, después, causó un furor inusitado en el mercado. Se produjo un relevo entre estos aparatos, de modo que la práctica mayoría entendió que al renovar su cocina tenía que contar con uno de estos dos inventos. Sin embargo, con el paso del tiempo, los que nos dedicamos a la venta de electrodomésticos hemos descubierto que, además de mantenerse en el mercado, la cocina de gas ha demostrado sobradamente que aporta suficientes ventajas como para contar con un nutrido grupo de fieles que no las cambian por nada. Y tienen sus razones para ello.

Cocina de gas Meireles

Cocina de gas Meireles

¿Y quiénes son? Os preguntaréis, con razón, todos los que ya habéis jubilado vuestros viejos fogones de butano. Pues, para vuestra sorpresa, los mayores demandantes de este tipo de cocinas son los profesionales del mundo de la cocina. Los principales argumentos son referentes a la calidad del fuego y también al ahorro.
Así, muchos de los cocineros, probablemente incluso el de vuestro restaurante favorito, prefieren usar el fuego de toda la vida, tal y como hacían nuestras madres y abuelas y, probablemente, tal y como han aprendido. Resulta que la llama ‘viva’ parece ser mucho más fiable para los cocineros, y sobre todo más potente desde el instante en el que se enciende el fogón. Además, la temperatura es más fácil de controlar con el método tradicional.La potencia calorífica es importante, sobre todo cuando se trata de sacar adelante un gran número de raciones en un tiempo estipulado.
Otro argumento es el ahorro. Puede parecer que la placa o la vitro consumen menos, en especial si dependemos de bombonas de butano y no de gas ciudad. El caso es que en las economías a escala, es decir, a la hora de cocinar mucho y para muchos, lo más rentable es el gas y no la electricidad cuya tarifa, además, apenas ha dejado de subir en los últimos tiempos.

Cocina de gas MEIRELES G2950DVX

Cocina de gas MEIRELES G2950DVX

Pero no os creáis que los profesionales han sido la única garantía de supervivencia de estos ‘dinosaurios’, no. Entre sus defensores están también usuarios que no quieren cambiar de sistema, otros que cuentan con cocinas en las que hay condicionantes previos, por ejemplo, en casas o pisos antiguos, con limitaciones para el consumo eléctrico, familias numerosas, o incluso usuarios que se pueden permitir tener un modelo de cada tipo para combinar la limpieza de las placas modernas en un uso frecuente y la calidad del gas en ocasiones especiales, como cuando toca paella.
También nos hemos molestado en leer opiniones e informes, como tel realizado por la OCU para este tipo de aparatos. Si bien hacen especial hincapié en la seguridad, reconocen sus ventajas, en especial en lo referente al ahorro y a las posibilidades de controlar el fuego. De hecho señalan que, con la llama real presente, son menos frecuentes los olvidos al fogón.
Otra de las ventajas de las cocinas de gas es su precio. En la mayor parte de los casos, se pueden obtener aparatos 2 en 1, es decir, con horno incluido, por un precio que suele estar por debajo de los 400 euros. En Soutelana Cocina y Electrodomésticos sabemos que las cocinas de gas son todo lo contrario a un aparato en peligro de extinción, por eso contamos con una oferta más que amplia en la que no faltan marcas como Meireles, Balay, Zanussi o Tensai. Si estás pensando en hacerte con una, te invitamos a que conozcas nuestro catálogo

 

1 comment on “Cocina de gas, por qué siguen siendo protagonistas de la casa”

  1. Pablo carrasco llorca

    Estoy pensando en adquirir una cocina meireles. ¿Qué me podéis decir de ellas? Calidad, prestaciones y servicio técnico.
    Gracias.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Menú